Los acantilados de Moher se encuentran en el condado de Clare, en la República de Irlanda. Se elevan a 120 metros sobre el océano Atlántico y tienen una extensión de 8 kilómetros. En gaélico se llama Aillite an Mhothair, que significa “Acantilados de la ruina“.

En 1835 Sir Cornellius 0’Brein construyó lo que a día de hoy es denominado “La Torre de O’Brien“. Es una torre circular de piedra que se construyó con un propósito claro, el hacer de mirador para los turistas que acudían ya por entonces. A día de hoy se sigue utilizando, pues está situado estratégicamente en la mitad de los acantilados, y desde la torre se pueden ver tanto la Bahía de Galway como las Islas Aran o las montañas Maumturk a los lejos.

En Italia podremos encontrar un paisaje fuera de lo normal, a tal punto que no parece ser nuestro planeta, hablamos de una pequeña playa ubicada en Italia y que es una hermosa maravilla del mundo natural, pero que además se encuentra escondida, ideal para una bellísima escapada romántica o aventura familiar.

Esta playa se encuentra ubicada detrás del acantilado Scala dei Turchi, ubicado al sur de Sicilia, un bellísimo paraje de rocas con un color blanco muy particular y que lo destaca como acantilado, ya que se encuentra formada a base de una piedra sedimentaria llamada marga y le da un color bellísimo y que destaca en el paisaje.